miércoles, 30 de junio de 2010

Sound of silence...


Vueltas en la cama. Mis ojos que no se cierran y tu imagen que no se aleja ni un segundo de mi mente... Intento dormir pero tú me lo impides, en la oscuridad de mi habitación puedo adivinar tus ojos, sí, esos ojos que me encantan y por los que estoy perdiendo la cordura, el resto de tu cuerpo casi no se ve, pero de pronto noto como te acercas, poco a poco voy reconociendo tu silueta perfecta casi al alcance de mi mano, pero en cuanto alcanzo a tocarte te desvaneces, no eres más que una ilusión, un simple recuerdo en mi memoria y una foto en el cajón...
No recuerdo la última vez que te vi, con tu mirada perdida y tu sonrisa risueña... Pero nunca las lograré olvidar, ni falta que hace....





""Hello darkness, my old friend
I've come to talk with you again
Because a vision softly creeping
Left its seeds while I was sleeping
And the vision that was planted in my brain
Still remains
Within the sound of silence

In restless dreams I walked alone
Narrow streets of cobblestone
'Neath the halo of a street lamp
I turned my collar to the cold and damp
When my eyes were stabbed by the flash of a neon light
That split the night
And touched the sound of silence

And in the naked light I saw
Ten thousand people, maybe more
People talking without speaking
People hearing without listening
People writing songs that voices never share
And no one dared
Disturb the sound of silence

"Fools", said I, "You do not know
Silence like a cancer grows
Hear my words that I might teach you
Take my arms that I might reach you"
But my words, like silent raindrops fell
And echoed
In the wells of silence

And the people bowed and prayed
To the neon god they made
And the sign flashed out its warning
In the words that it was forming
And the sign said, "The words of the prophets are written on the subway walls
And tenement halls"
And whispered in the sounds of silence""
Simon and garfunkel

martes, 29 de junio de 2010

Inseguridad


A cada paso, tiemblo.
A cada trazado en el papel, me retuerzo.
Es esta inseguridad que me llena y que ya forma de mi vida, esa pequeña compañera que me hace dudar, que me hace replanteármelo todo una y mil veces, gracias a ella todavía no he decidido si quererte o si olvidarte, si amarte o si odiarte, si besarte o abrazarte....
Algún día me gustaría no dudar, tener suerte por una vez y tenerlo todo claro.
Dar un paso sin temblar.
Escribir sin retorcerme
O simplemente... Amarte sin piedad


"I read the news today oh boy,
about a lucky man... "

lunes, 28 de junio de 2010

Para tí...


No era una chica normal, era completamente diferente a cualquier chica que hubiera conocido anteriormente, era genial, tenían los mismos gustos y ella era preciosa... A él le fascinaban sus ojos, su sonrisa y su ligereza para llevar la vida... Aunque a veces eso le doliera...
Pese a todo, a él le encantaba, era una chica fascinante, todo lo que él buscaba.
Él la soñaba, la quería cerca...
A pesar de que no habían pasado más que una tarde juntos, para él era suficiente,hacía tiempo que no le gustaba una chica y se cobijaba en ella para huir de la anterior... Él era así de simple... ¿O acaso no dicen que un clavo saca a otro clavo? Lo que él no sabía era que un clavo con la ayuda de otro clavo se puede hundir más aún.
Y eso le estaba pasando, pero cada vez que la veía, que la miraba a los ojos, que la observaba sonreír, él era feliz y confiaba en que tarde o temprano tuviera la oportunidad de tenerla lo más cerca posible...pasar la mano detrás de su cabeza, acariciarle la oreja y rozar sus labios con los de él...







"Something in the way she moves
Attracts me like no other lover
Something in the way she woos me

I don't want to leave her now
You know I believe her now

Somewhere in her smile she knows
That I don't need no other lover
Something in her style that shows me

Don't want to leave her now
You know I believe her now

You're asking me will my love grow
I don't know, I don't know
You stick around now it may show
I don't know, I don't know

Something in the way she knows
And all I have to do is think of her
Something in the things she shows me

Don't want to leave her now
You know I believe her now"
The Beatles

domingo, 27 de junio de 2010

IDK


Ella estaba confusa, o eso parecía. Él, más aún.
No sabían que hacer, por qué camino seguir su vida y mucho menos con quién, se gustaban, se querían. ¿Acaso no era suficiente?
Parecía ser que no...
Él la soñaba y la sufría en silencio, un silencio que le empezaba a resultar doloroso, necesitaba contárselo todo, salir de ese mar de dudas, pero sabía que no podía, no debía hacerlo. Sabía que ella no era para él, y eso le dolía, mucho, hasta el punto de no querer saber nada más,la quería tanto que lo que deseaba ahora era alejarse de ella, pero le era imposible, era como sí una fuerza superior a él le atrayera hacia ella cada vez que cualquiera cosa se la recordaba.
El se cobijaba en ella para huir del resto de sus problemas, para esconderse de una chica que aunque ya se fue para el seguía ahí susurrándole palabras al oído y besándole en el cuello...
Su mayor problema es que ella seguía sin darse cuanta, o al menos, eso parecía, todo le era indiferente, aveces le trataba como a un confesor otras, como a un apestado... Y él ya no podía más... No podía creer que esto le estuviera volviendo a pasar, no a él, todavía no había pasado ni un mes desde la última vez...
Ella le tenía en sus manos y lo sabía, parecía jugar con él, para ella aquello no era más que un juego, otro más. Para él,no.
Lo que más le dolía es que todo aquello podría cambiar con algo tan simple como un beso...pero...
¿Acaso un beso es algo tan simple?
Sin duda no, un beso es el estado final, la meta a conseguir, aquello que el veía a años luz de distancia, pero con lo que no dejaba de soñar...


"I don't know why when you say goodbye i say hello"

miércoles, 5 de mayo de 2010

Doubts (1+2+3, completo)


Dubitativo,entré en su habitación, habían pasado dos semanas desde el accidente y aún no había ido a verla en ningún momento, no estoy seguro si era por vergüenza o por miedo a verla en ese estado.
Sabía que estaba así por mi culpa, y yo no podía seguir viviendo con ello, si no hubiera acelerado en la curva, si no la hubiese dajado montarse sin el casco, probablemente ahora estaríamos juntos dando una vuelta por la puerta del sol o viendo una película en los cines de Callao. Pero no, en la curva aceleré. Pero no, La deje montarse conmigo, solo por verla sonreir un minuto pueda que na la vuelva a ver sonreir nunca más, y eso me mata.
Estuve delante de la puerta de su habitación cerca de diez minutos, luego, me decidí a entrar tenía la cabeza vendada, una pierna en cabestrillo y la cara llena de heridas. Me acerqué a ella y la besé, dejé que resbalaran mis lágrimas por mis mejillas hasta Caer en las suyas, la agarré de la mano de la cual, estaba enganchado un tubo de suero. No podía verla así. Sé que soy un cobarde pero fue superior a mí y salí de la habitación dejando un suave “Te quiero, Perdóname” antes de cerrar la puerta. En cuanto salí, me derrumbé.
Salí del hospital y fui corriendo hacia la boca de metro más cercana que encontré, me gusta creer que salí de allí corriendo porque llovía.
Una vez en el metro, me monté, no estoy seguro que líne cogí, de lo que si que estoy seguro es de que estuve una hora allí sentado, con la cabeza entre los brazos, sin atreverme a llorar, hasta que me decidí a bajar del tren. Estaba muy lejos del hospital, sí, pero también de mi casa. Decidí entrar en una cafetería que había cerca de la parada del metro, era muy pronto hasta para mí para meterme en un bar, para tomar un café mientras pensaba. Después de darle vueltas a la cabeza acerca de mi cobardía y lo que debía y no debía hacer respecto a mi novia, el hospital, y su familia, me estudié el plano del metro, busqué la forma más facil de llegar a Vicálvaro desde el Alto de Extremadura. Calculé el tiempo y eché más o menos una hora de trayecto así que en cuanto subí al metro, me decidí a dormir, todavía no era ni el mediodía pero sentía como si fueran las dos de la madrugada. No podía dormir.
En un momento dado, el metro paró en goya, ahí es donde vivía mi novia con sus padres. Decidí afrontar la situación, bajar del metro y hablar con los padres.
Caminé, hasta que llegué a la calle en la que vivía,justo al lado del Palacio de los Deportes, me encaramé al telefonillo y justo antes de apretar el botón, oí una voz que me llamaba. Era su madre, al contrario de lo que había pensado, me acarició la cara y me dio un largo abrazo. Después, me invitó a pasar.
Hablamos largo y tendido y yo intenté explicarle lo que pasó, le conté que intenté persuadir a su hija para que no montara en la moto sin el casco, pero que finalmente yo accedí simplemente por verla sonreir. Me invitó a comer, su marido debía llegar después de comer, a eso de las cinco o las seis de la tarde. Ese día, llegó antes.
Cuando abrió la puerta y me vió se enervó, pero antes de que pudiera abrir la boca, la madre de mi novia se lo llevó a la cocina, después de diez minutos aparecieron los dos por la puerta del salón.
El padre, se acercó a mí y me dio dos palmadas en la espalda, lo recuerdo perfectamente porque un amigo mío me dijo que si tu suegro te daba una palamada en la espalda es que confíaba en ti, si te dejaba la mano puesta en la espalda es que mejor que te alejaras de su hija y si te daba dos palmadas en la espalda es que te faltaba poco para perder toda su confienza pero que aún confíaba en ti. Eso me alivió.
Una hora más tarde, después de haber tomado dos cafés y de haber vuelto a explicar la historia viendo como la madre de mi novia sollozaba por mi culpa, decidí irme.
Pasó otra semana sin que fuera al hospital, seguí dormiendo mal, aunque los padres de mi novia me hubieran perdonado, aun seguía teniendo ese sentimiento de culpa… ¡Por qué coño la deje montarse en la moto sin el puto casco! Hay veces que no me entiendo…
La semana siguiente mi novia seguía en coma, decidí ir a verla de nuevo, cuando llegué, el médico salía de su habitación, le pregunté si se iba a recuperar y como se encontraba pero solo me dijo que aún tenían que hacerle pruebas… ¿Pero qué pruebas le tienen que hacer? ¡¿Se va a poner bien o no?! Dios, no podía mas, sin nisiquiera verla me puse a llorar, me asomé a la puerta y pensé que se movía, entré, pero rápidamente me dí cuenta de que no había sido más que una mala conjunción de mis lágrimas con el deseo de verla recuperarse. Me sentía fatal, la echaba muchísimo de menos, hacía ya mas de un mes del accidente y su salud no había mejorado, aunque seguía siendo igual de guapa, con su larga melena morena, sus ojos negros como el azabache, unos labios de ensueño, era perfecta, al igual que su nombre, Layla. Sus padres decidieron llamarla así en honor a Eric Clapton y la verdad es que hace honor a su nombre. Al igual que la canción, es maravillosa, toda ella, de la cabeza a los pies. Estaba completamente enamorado de ella, era la mujer con la que tanto había soñado y que ahora por un descuido había perdido… Me sentía impotente por no poder hacer nada, viendola ahí tumbada, mientras yo seguía mi vida y ella no estaba conmigo. No podía seguir aguntando esto, tanta presión, no podía, era completamente superior a mí.
Al salir de la habitación, me volví a encontrar al doctor de Layla, le volví a preguntar por la salud de mi novia y seguía sin darme ningún tipo de información coherente. Toda mi rabia y mi impotencia salieron a la luz, mientras lloraba, le agarré del cuello de la camisa y le empujé contra una pared. Volví a insistir sobre la salud de mi novia, esta vez con un poco más de agresividad y sonoridad en la voz es decir, gritando. El médico, sin nisiquiera contestarme, miró a la enfermera que iba con él y le dijo que llamara a los de seguridad que estaban en la puerta. Entonces, le solté, le pedí perdón y le dije que normalmente no era así, le conté brevemente la historia del accidente y que no podía seguir viviendo con esa angustia. Le mire a los ojos, el miró a los míos, llenos de lágrimas y comprendió que necesitaba saberlo. Me preguntó el nombre de mi novia, Layla Simons, su padre era un estadounidende al que sus padres le mandaron aquí con dos años, debido al “Crack” de la bolsa de Nueva York a pesar de que sus padres eran una familia acomodada, unos años después de la caída de la bolsa no les quedaba nada y mandaron a su hijo con una familia de acogida en España, que poco tiempo más tarde entraría en una Guerra Civil. El médico miró el historial de Layla y me comentó la gravedad de su situación, me dijo que tenía un traumatismo craneoencefálico y que era difícil de tratar dado su rápido avanze, que lo único que se podía hacer esperar era ver si se recuperaba aunque era complicado ya que visto su estado, había un 70 % de posibilidades de que no pasara de la siguiente semana con vida.
De nuevo, salí corriendo, cada vez me sentía más cobarde, huyendo de la verdad, huyendo como si algo me persiguiese, supongo que pensaba que si corría ella se salvaría. Corría y corría y lloraba y lloraba, no podía más parecía como si llevara corriendo al menos ya dos horas pero seguí corriendo, me saltaba los semáforos, los pasos de cebra, todo, hasta que de repente se me acercó una luz y todo lo demás se apagó.
Un rato después, me ví tumbado con un montón de personas hablando a mi alrededor y una fuerte luz justo encima de mi cara. No tardé mucho en darme cuenta de que estaba en el hospital, los médicos decían que tenía un traumatismo craneoencefálico, reí, la verdad es que me hacía bastante gracia. Pensé, que si me moría, por lo menos estaría con Layla en más o menos una semana. Llevaba más de un mes esperando así que por una semana más no me iba a preocupar. Así que dejé de luchar, feliz, dí mi vida por perdida. Dos días más tarde, mi madre estaba llorando a una sábana.
De nuevo, me equivoqué con la decisión, lo tengo claro, viví y morí Estúpido. Aquí donde estoy no hay nada, no hay nadie que conozca ni que deje de conocer, es la más penetrante oscuridad, el más profundo vacío. Es la muerte.
Una semana más tarde, Layla despertó.

Doubts (2)


Salí del hospital y fui corriendo hacia la boca de metro más cercana que encontré, me gusta creer que salí de allí corriendo porque llovía.
Una vez en el metro, me monté, no estoy seguro que líne cogí, de lo que si que estoy seguro es de que estuve una hora allí sentado, con la cabeza entre los brazos, sin atreverme a llorar, hasta que me decidí a bajar del tren. Estaba muy lejos del hospital, sí, pero también de mi casa. Decidí entrar en una cafetería que había cerca de la parada del metro, era muy pronto hasta para mí para meterme en un bar, para tomar un café mientras pensaba. Después de darle vueltas a la cabeza acerca de mi cobardía y lo que debía y no debía hacer respecto a mi novia, el hospital, y su familia, me estudié el plano del metro, busqué la forma más facil de llegar a Vicálvaro desde el Alto de Extremadura. Calculé el tiempo y eché más o menos una hora de trayecto así que en cuanto subí al metro, me decidí a dormir, todavía no era ni el mediodía pero sentía como si fueran las dos de la madrugada. No podía dormir.
En un momento dado, el metro paró en goya, ahí es donde vivía mi novia con sus padres. Decidí afrontar la situación, bajar del metro y hablar con los padres.
Caminé, hasta que llegué a la calle en la que vivía,justo al lado del Palacio de los Deportes, me encaramé al telefonillo y justo antes de apretar el botón, oí una voz que me llamaba. Era su madre, al contrario de lo que había pensado, me acarició la cara y me dio un largo abrazo. Después, me invitó a pasar.
Hablamos largo y tendido y yo intenté explicarle lo que pasó, le conté que intenté persuadir a su hija para que no montara en la moto sin el casco, pero que finalmente yo accedí simplemente por verla sonreir. Me invitó a comer, su marido debía llegar después de comer, a eso de las cinco o las seis de la tarde. Ese día, llegó antes.
Cuando abrió la puerta y me vió se enervó, pero antes de que pudiera abrir la boca, la madre de mi novia se lo llevó a la cocina, después de diez minutos aparecieron los dos por la puerta del salón.
El padre, se acercó a mí y me dio dos palmadas en la espalda, lo recuerdo perfectamente porque un amigo mío me dijo que si tu suegro te daba una palamada en la espalda es que confíaba en ti, si te dejaba la mano puesta en la espalda es que mejor que te alejaras de su hija y si te daba dos palmadas en la espalda es que te faltaba poco para perder toda su confienza pero que aún confíaba en ti. Eso me alivió.
Una hora más tarde, después de haber tomado dos cafés y de haber vuelto a explicar la historia viendo como la madre de mi novia sollozaba por mi culpa, decidí irme.

sábado, 24 de abril de 2010

Doubts (1)


Dubitativo,entré en su habitación, habían pasado dos semanas desde el accidente y aún no habñia ido a verla en ningún momento, no estoy seguro si era por vergüenza o por miedo a verla en ese estado.Sabía que estaba así por mi culpa, y yo no podía seguir viviendo con ello, si no hubiera acelerado en la curva, si no la hubiese dajado montarse sin el casco, probablemente ahora estaríamos juntos dando una vuelta por la puerta del sol o viendo una película en los cines de Callao. Pero no, en la curva aceleré. Pero no, La deje montarse conmigo, solo por verla sonreir un minuto pueda que na la vuelva a ver sonreir nunca más, y eso me mata.

Estuve delante de la puerta de su habitación cerca de diez minutos, luego, me decidí a entrar tenía la cabeza vendada, una pierna en cabestrillo y la cara llena de heridas. Me acerqué a ella y la besé, dejé que resbalaran mis lágrimas por mis mejillas hasta Caer en las suyas, la agarré de la mano de la cual, estaba enganchado un tubo de suero. No podía verla así. Sé que soy un cobarde pero fue superior a mñi y salí de la habitación dejando un suave “Te quiero, Perdóname” antes de cerrar la puerta. En cuanto salí, me derrumbé.

sábado, 17 de abril de 2010

16 de Abril


Estaba en el lugar, a la hora indicada en el papel que días antes había encontrado en la papelera que encontré en mi nueva casa.
Ese lugar era Times Square, la hora, las 5:00 pm estaba sobre las escaleras que hay situadas justo detrás de la estatua. La verdad es que me encanta este sitio, por más veces que lo haya visto no me voy a acabar de acostumbrar...
Estaba buscando a una persona llamada Joseph, la verdad es que no tenía ni idea de quién era, lo únio que sabía era su nombre, o en casa de ser mujer, su abreviatura.
Llevaba ya casi una hora cuando de repente caí en la cuenta de que una limusina negra, que llevaba ahi aparcada desde las 5:00 pm tenía el nombre de joseph, me acerqué a ella y sin pensármelo dos veces, entré.
El conductor nada más mirarme y asentir a la vez que yo, con la cabeza arrancó el motor, no sabía adónde iba, pero después de ver el tatuaje que el chófer llevaba en el cuello era de lo que menos me preocupaba en ese momento.

lunes, 12 de abril de 2010

Hello Sir

Cuando terminaba de trabajar lo primero que solía hacer era ir al bar que tenía cerca de mi puesto de trabajo.
Rondaba el año 64, 1864.
Cuando iba a sentarme con mis compañeros de trabajo después de haber cogido de la barra
una majestuosa jarra de cerveza, un señor en el que no había reparado hasta ese momento
me hizo señas para que me acercara hacia él.
Era un señor mayor,vestía elegante smokin al que acompañaba un gigantesco sombrero de copa.
Tenía la cara perfilada y desgastada y frente a él reposaba un vaso en el que momentos antes
haría habido un coñac.
Entonces me dí cuenta, era él....

domingo, 11 de abril de 2010

Otro más...


Fue entonces cuando decidí instalarme allí, en el corazón de Nueva York,
en Manhattan.
Pero no podía dejar escapar esa oportunidad, quería vivir en esa casa,
tenía la oportunidad y quería aprovecharla.
La casa estaba en una calle en la que ahora hay una tienda de Nike.
En cuanto volví después de pasarme el día callejeando hasta llegar a Chinatown,
empecé a revolver los papeles que había en la basura.
En algunos había cientos de frases sin ningún sentido.
Otros sin embargo, parecían el comienzo de alguna novela.
Pero especialmente uno me llamó la atención.
En él, había escrito un nombre, una fecha, una hora y un lugar.
El papel ya había cogido polvo dentro del cubo de basura pero la fecha aún no había pasado,
La fecha era el 16 de Abril.
Hasta entonces, decidí esperar mientras disfrutaba del show de un woody allen que aunque
lo intentara, no pasaba desapercibido tocando el clarinete en un antiguo local situado en un sótano de Manhattan.